¿Cómo distinguimos una infección de otros procesos oculares?
Es vital separar los procesos infecciosos, como la conjuntivitis bacteriana o viral y la queratitis, de condiciones inflamatorias autoinmunes como la uveítis o problemas de la superficie ocular como el pterigión y el orzuelo. Mientras el paciente con miopía, hipermetropía o astigmatismo puede sentir fatiga visual, las infecciones suelen acompañarse de secreción o dolor agudo. Asimismo, descartamos que el cuadro clínico sea una manifestación de otras patologías como el edema macular o cambios derivados de retinopatía diabética, que requieren protocolos terapéuticos distintos.
