¿Cómo distinguimos la uveítis de otras patologías oculares?
Es crucial no confundir la uveítis con cuadros de ojo seco, conjuntivitis o queratitis, que afectan predominantemente la superficie. Un diagnóstico diferencial cuidadoso nos permite descartar condiciones que, aunque comunes como la blefaritis, el orzuelo o el pterigión, requieren protocolos distintos. Asimismo, al examinar la parte posterior del ojo, debemos estar alertas ante hallazgos que sugieran edema macular, hemorragia ocular o complicaciones por retinopatía diabética. También evaluamos el impacto en la agudeza visual de pacientes con miopía, hipermetropía o astigmatismo, asegurando que el paciente no presente signos de patologías degenerativas como la degeneración macular o riesgos críticos como el desprendimiento de retina.
